El proyecto, impulsado por Toni Bota y Lluís Vilà entre Mallorca y Menorca, ganó el Premio Nacional al Emprendimiento de Cámara de España, fue presentado al Rey Felipe VI en South Summit y ya está disponible para iPhone y Android.
Lo que comenzó como una necesidad detectada entre miles de jugadores amateurs de pádel, tenis, pickleball y bádminton ha terminado convirtiéndose en una startup tecnológica con ambición internacional nacida en Baleares.
Los baleares Toni Bota y Lluís Vilà acaban de lanzar Bivo Training, una aplicación que utiliza inteligencia artificial para crear programas de preparación física personalizados para deportistas de raqueta. La plataforma ya está disponible para dispositivos iPhone y Android y aspira a acercar la preparación física profesional a cualquier jugador, independientemente de su nivel, edad o lugar de residencia.
La empresa, con sede social en Menorca y presencia también en Mallorca, ha desarrollado la primera inteligencia artificial especializada en preparación física personalizada para deportes de raqueta. Su tecnología es capaz de generar planes de entrenamiento adaptados al nivel deportivo, historial de lesiones o molestias, movilidad, disponibilidad semanal, material de entrenamiento disponible y calendario de partidos, torneos o clases de cada usuario.
Un mercado de más de 400 millones de deportistas
El lanzamiento de Bivo Training llega en un momento de gran crecimiento para los deportes de raqueta a nivel mundial.
Entre el tenis, el pádel, el bádminton, el pickleball y otras disciplinas similares se estima que existen más de 400 millones de practicantes en todo el mundo. Aunque el crecimiento del pádel ha sido especialmente visible durante los últimos años en España, Europa y Latinoamérica, disciplinas como el bádminton cuentan con una implantación masiva en Asia, donde algunos estudios sitúan el número de jugadores por encima de los 200 millones.
Por su parte, el pickleball se ha convertido en uno de los deportes de mayor crecimiento del mundo, especialmente en Estados Unidos y Canadá.
Este crecimiento está generando una demanda cada vez mayor de herramientas que permitan a los deportistas mejorar su rendimiento, prevenir lesiones y compatibilizar la práctica deportiva con sus responsabilidades personales y profesionales.
Una idea nacida de una necesidad real
La historia de Bivo Training comenzó a partir de una situación muy habitual entre los deportistas amateurs.
Lluís Vilà, economista, profesor y emprendedor menorquín, llevaba años practicando deportes de raqueta y observando cómo muchos jugadores intentaban compaginar trabajo, familia y deporte sin disponer de una preparación física adaptada a sus necesidades.
Al mismo tiempo, Toni Bota acumulaba años de experiencia en la preparación física de deportistas de raqueta y conocía de primera mano la importancia que tiene el trabajo físico específico tanto para mejorar el rendimiento como para reducir el riesgo de lesión.
La unión entre la visión emprendedora y tecnológica de Vilà y la experiencia deportiva de Bota dio lugar a Bivo Training.
A pesar de que cada vez existen más herramientas tecnológicas para corredores, ciclistas, triatletas o usuarios de fitness, ambos detectaron que la preparación física específica para jugadores de raqueta seguía siendo poco accesible para la mayoría de aficionados.
«Durante años hemos visto cómo la tecnología transformaba la forma de entrenar en muchos deportes, mientras que la preparación física específica para jugadores de raqueta seguía siendo difícilmente accesible para la mayoría. Creemos que ha llegado el momento de aplicar la inteligencia artificial para ayudar a cambiar esa realidad», explica Lluís Vilà.
Para Toni Bota, «cada vez existe una mayor conciencia sobre la importancia de la condición física en deportes como el pádel, el tenis, el bádminton o el pickleball. La tecnología permite ahora ofrecer una personalización que hasta hace pocos años solo estaba al alcance de deportistas profesionales y equipos de alto rendimiento».
La preparación física, el gran reto pendiente del deportista amateur
Para los fundadores de Bivo, la preparación física específica para deportes de raqueta continúa siendo uno de los grandes retos pendientes en el deporte amateur.
Mientras disciplinas como el running, el ciclismo, el triatlón o el fitness han incorporado herramientas tecnológicas avanzadas para personalizar los entrenamientos, los jugadores de raqueta siguen teniendo dificultades para acceder a una planificación física adaptada a sus necesidades reales.
Esta situación resulta especialmente evidente durante los torneos y competiciones, donde muchos deportistas aficionados acumulan varios partidos en pocos días sin disponer de una preparación específica que les ayude a rendir mejor y reducir el riesgo de lesión.
No es extraño encontrar jugadores que durante un fin de semana disputan cuatro, cinco o incluso más partidos entre fases previas, cuadros finales o diferentes categorías. Una exigencia física que, en ocasiones, puede llegar a ser comparable a la que afrontan algunos deportistas profesionales durante ese mismo periodo.
Los fundadores consideran que una mejor preparación física no solo ayuda a mejorar el rendimiento deportivo, sino que también reduce el riesgo de lesión y favorece una práctica deportiva más saludable y sostenible a largo plazo.
Cómo funciona Bivo Training
La aplicación actúa como un entrenador virtual de preparación física disponible las 24 horas del día.
Los usuarios pueden indicar cuántos días desean entrenar cada semana, dónde quieren hacerlo —en casa, en el gimnasio o en su club deportivo— y qué material tienen disponible.
A partir de esa información, la inteligencia artificial genera entrenamientos personalizados que evolucionan semana a semana y se adaptan automáticamente a la realidad de cada deportista.
La plataforma tiene en cuenta factores como el historial de lesiones o molestias, los problemas de movilidad, el nivel deportivo, el material disponible y el calendario de partidos, competiciones o clases para ayudar al usuario a llegar en mejores condiciones físicas y reducir el riesgo de lesión.
